La salud y la buena alimentación van de la mano. La una depende en gran medida de la otra. Por eso comer en los buenos restaurantes en Barcelona es tan sano, porque a nivel nutricional uno incorpora a su organismo alimentos que le ayudan a ser más fuerte y duradero. Y se necesita ser fuerte para vivir en este mundo tan lleno de ruido y contaminación.

Por eso no podemos llevarnos a la boca cualquier alimento. Y no digo que renunciemos al placer de comer. ¡Para nada! Solo estoy hablando de elegir aquellos alimentos que consumimos.

Hay restaurantes con menús muy desbalanceados y con alimentos de dudosa procedencia. Sin embargo hay otros, como la Casa Carmen, que confeccionan sus platillos a partir de productos saludables y selectos. Os lo digo con todo conocimiento de causa porque un primo mío trabajó como chef allí durante varios años.

Otra opción es cocinar nuestros propios alimentos. Pero hay días especiales en los que uno prefiere irse a cenar a un restaurante que quedarse en casa trabajando. Esos días hay que elegir bien el sitio al que ir para no gastar luego un dinero en una comida que bien podría arrojarse a la basura.